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“Auge de los sitios web basados en CMS sin bases de datos”, noticia en Interdixit

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Noticia: “Auge de los sitios web basados en CMS sin bases de datos” de la sección Tendencias

Auge de los sitios web basados en CMS sin bases de datos

Estructura de directorios con contenido en un CMS sin base de datos
Estructura de directorios con contenido en un CMS sin base de datos

La crisis económica y los cambios en la percepción de los proyectos personales y, en algunos casos, profesionales, están marcando el auge de los sitios web construidos con paquetes de CMS sin bases de datos. Estas opciones aportan sencillez de instalación y uso, velocidad de respuesta casi instantánea, escasos recursos y menor presupuesto, sin restar dinamismo a los contenidos y capacidad de recuperar los textos para proyectos de mayor envergadura.

Ciertamente, la provisionalidad de los proyectos ocasionada por la crisis económica y los modelos de desarrollo agile están implantando soluciones de desarrollo muy rápido, que consumen muy pocos recursos de servidor y que, por lo tanto, resultan mucho más baratas, simples y fáciles de actualizar. Estas soluciones de CMS sin base de datos heredan las formas de actuar de aplicaciones de escritorio como iWeb, de Apple, RapidWeaver o la más reciente EasyWeb.

Mecánica de los CMS
En estos programas, el usuario escoge una plantilla de página web y la rellena con textos, fotografías o vídeos. Cada página se articula con las demás, constituyendo una red de navegación interna. Cuando ha terminado de modificarlas, la aplicación sube los archivos correspondientes a cada página y a los menús de navegación al servidor web.

La nueva oferta que está haciendo furor en pequeños proyectos que requieren de una identidad digital inmediata es similar, pero no necesita una aplicación. Como en los CMS más avanzados, el usuario accede con cualquier navegador web a un gestor en el que crea los contenidos que necesita. La diferencia es que no se guardan en una base de datos. Se almacenan en directorios y archivos en el servidor, lo que implica una mayor velocidad de respuesta cuando se llama a una página.

Un sitio web elaborado con estos CMS ofrece una respuesta de 5 a 15 milisegundos por petición de página. Un sitio tradicional con base de datos MySQL puede tardar, para su equivalente, hasta 5 segundos.

La otra gran diferencia es el peso del CMS. Los CMS sin base de datos generalmente no superan los 100kb de ocupación en servidor. Algún paquete de Drupal o WordPress multiplican este volumen varias veces.

Los CMS más conocidos son:

  • Kirby. CMS más completo y de pago. Cuesta 30 euros. Ofrece múltiples plantillas y módulos para imágenes, vídeos, etcétera. Se personaliza y modifica con relativa facilidad, si se tienen nociones de programación.
  • Stacey. El gestor parece inspirado en la API de JQuery. La ventaja sobre Kirby es que es un software de código abierto.
  • Statamatic. CMS de pago. La tarifa, en función de su uso, oscila entre los 29 y los 99 dólares por dominio.
  • NestaCMS. No utiliza PHP. Emplea Ruby y, de momento, parece sólo indicado para programadores.
  • Toto. También programado en Ruby.
  • Orbiter. Sólo admite páginas con texto, sin imágenes.
  • Pico. La forma de programar las plantillas de diseño de las páginas recuerda a Posterous. Los usuarios de la desaparecida plataforma de blogging se encontrarán cómodos con Pico.
  • ZeroCMS. Paquete OpenSource en GitHub.
  • Konstruktors: Desarrollado por uno de los creadores de WordPress, la filosofía subyacente es que sea compatible con algunos módulos de WordPress, pero con mayor rapidez de respuesta.
  • Nanomus. Basta un servidor PHP5 para que funcione.
  • CMSimple: Desarrollo alemán, ofrece capacidad de sitio multiidioma y coautoría.

Además de estos desarrollos, también hay plataformas estáticas con la misma filosofía, como Phrozn o PulseCMS.

Por regla general, los sitios desarrollados con esta tecnología tienen pocos apartados y se fundamentan en textos. La tipografía es grande, para visitas muy rápidas de usuarios que escanean visualmente los textos. Pueden incorporar imágenes, vídeos y otros elementos integrados (comentarios Disqus, Storify, mapas de Google…), pero su uso produce el efecto contrario, ralentizando las páginas.

La introducción de textos se limita a markup, sin visualización de cómo se mostrarán los textos, y con una limitada capacidad semántica. A su favor: pueden soportar las más intensas cargas de visitas simultáneas con un coste de servidor diez veces menor, y la cierta estabilidad de los textos y URL facilitan su indexación por los buscadores.