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“Cambio de negocio discográfico: acceso gratuito a la música”, noticia en Interdixit

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Noticia: “Cambio de negocio discográfico: acceso gratuito a la música” de la sección Tendencias

Cambio de negocio discográfico: acceso gratuito a la música

Concepto artístico, musical, de diseño y tecnológico distinto: Finn
Concepto artístico, musical, de diseño y tecnológico distinto: Finn

La supervivencia de la mayoría de los músicos en este momento de cambio del negocio musical pasa necesariamente por adaptarse a las nuevas formas de consumo de música. Ahora hay que ofrecer acceso gratuito a las grabaciones, prescribir los conciertos en formato vídeo y brindar un directo de calidad: espectáculo, sonido, espacio, ambiente y precio.

El negocio ha cambiado sustancialmente. La unidad mínima ha dejado de ser el álbum y ha pasado a ser el tema, de modo que, salvo impresionantes y costosísimas campañas de marketing, la pervivencia del artista no puede fundamentarse en una única canción de éxito.

Evidentemente, seguirán existiendo las grandes estrellas musicales que, hagan lo que hagan, llenarán estadios, ocuparán el espacio radiofónico y venderán millones de discos.Y también los productos puramente industriales, lanzados por las grandes compañías, con inmensos presupuestos de promoción y destinados frecuentemente al politono y el CD navideño. Pero estos casos son una minoría en el negocio musical.

Los circuitos clásicos de promoción, no obstante, se encuentran saturados por los artistas de gran presupuesto. Conseguir presencia televisiva es dificilísimo. Podemos ver que en canales generalistas no hay más de cuatro entrevistas semanales, si llega. Los horarios principales en los canales de videoclips también están copados por los grandes presupuestos. Y el 60% de la programación de las emisoras radiofónicas comerciales —además en los mejores horarios— también está ocupado por estos músicos. Y las emisoras de radio siguen siendo el principal prescriptor musical.

Es necesario buscar alternativas promocionales que den a conocer el producto musical y que permitan la venta de la principal fuente de ingresos: el concierto en vivo. Es en el ámbito del recital donde se podrá poner en marcha una actividad de compra por impulso entre los asistentes: CD, DVD, elementos de merchandising… que aportará ingresos atípicos. Pero para poder desarrollar esta venta hay que atraer al público.

Acceso, no venta
Hace ya casi dos años que los inventores de Spotify aseguraron que el principal reto de la industria musical no era la venta, si no el acceso a la música. Y con esta filosofía están triunfando.

La promoción más sencilla para cualquier artista musical pasa por Internet y el aprovechamiento de las redes sociales. Esta promoción tiene, fundamentalmente, tres aspectos: la oferta gratuita de la música en reproductores Flash, vídeos que reflejen fielmente su sonido y el ambiente en conciertos en vivo y websites con toda la información, gadgets e instrumentos de interactuación posibles.

El reproductor en Flash debe ofrecer la posibilidad de que otros internautas puedan copiarlo e integrarlo directamente en sus blogs. Por lo tanto debe ser individual para cada canción, en un formato estándar que pueda ser captado por bookmarkets de la mayoría de las redes de blogging habituales, por las redes sociales mayoritarias, y con la opción de descarga y la mención de la fuente.

En otras palabras, la canción MP3 seguirá en el servidor de origen, pero podrá escucharse por medio de otros servidores y páginas, que multiplicarán exponencialmente su audiencia, dando a conocer la banda/artista y su producto musical a públicos muy heterogéneos y grandes consumidores de música de todo tipo. El reproductor Flash, por otra parte, permite que determinadas aplicaciones web como la usada por la conocida We Are Haunted localicen lo más escuchado en cada momento en la web y faciliten una mayor promoción.

Esta filosofía, en cierto modo, rompe con la fórmula de MySpace, que limita a una única red social la posibilidad de promoción, con escasas posibilidades de portar los temas en formato MP3 a otras plataformas de Internet.

Aún así, siempre existirá el artista absolutamente independiente y solitario que crea independientemente de si su música es escuchada o tiene aceptación y que, prácticamente, sólo puede encontrarse por Internet, como es el caso de Finn.