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“Cómo saltarse el “not provided” de Google”, noticia en Interdixit

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Noticia: “Cómo saltarse el “not provided” de Google” de la sección Posicionamiento web

Cómo saltarse el “not provided” de Google

Poco a poco, desde el 18 de octubre de 2011, Google ha ido cifrando las consultas a su buscador, de modo que los datos referentes a las palabras clave y ubicaciones de los usuarios —entre otros— han desaparecido de las estadísticas y han sido sustituidos por la expresión “not provided”. La extensión de la encriptación ha convertido las estadísticas web en una inutilidad, especialmente en referencia al posicionamiento web y las tareas SEO.

Sin embargo, aunque no será posible cruzar los datos con las páginas visitadas salvo por intuición del analista, es posible obtener las palabras clave que se han usado para acceder al sitio web. Simplemente hay que conseguir una cuenta de Google AdWords —si no se consume publicidad no tiene coste, de momento— y enlazarla a las Herramientas de Webmaster. De este modo se obtienen la palabras clave utilizadas en un período determinado para acceder al sitio web.

El negocio de las palabras clave
El 22 de agosto, entre otros cambios en AdWords, Google anunció que sus clientes tendrían más datos sobre las consultas al buscador que llevan usuarios a las páginas web. El anuncio supone el principio del final de un proyecto de dos años para cifrar todas las conexiones.

Más tarde, el 24 de septiembre. Google anunciaba que cifraba todas las peticiones al buscador y dejaba únicamente fuera del protocolo SSL a los clics en sus propios anuncios.

El proceso de encriptación de las comunicaciones se ha llevado a cabo presionando a otros operadores de Internet. El navegador Firefox, por ejemplo, incorporó las consultas SSL a Google de forma predeterminada desde la versión 14 del programa. Su excusa era proteger la intimidad del usuario en redes públicas o de WiFi compartidas.

Apple siguió su ejemplo y en septiembre del año pasado el navegador Safari, tanto el de sobremesa como el de dispositivos móviles, empezó a encriptar las peticiones.

Google protege de este modo su negocio: las palabras clave por las que sus anunciantes están dispuestos a pagar grandes cantidades para aparecer en los mejores resultados.