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“Consejos para la construcción de un banner en sitio propio”, noticia en Interdixit

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Noticia: “Consejos para la construcción de un banner en sitio propio” de la sección Tendencias

Consejos para la construcción de un banner en sitio propio

Los desarrolladores de sitios web utilizan con frecuencia pequeños banners de productos o servicios propios como recursos visuales en los sitios web. Estos banners no funcionan. No logran atraer la acción de los visitantes de la página ni consiguen transmitir información de interés. Hay que contemplarlos como simples recursos para animar visualmente una composición sombría, sin mayor esperanza de que generen un tráfico de visitas interno.

Según datos de Mediamind (de agosto de 2012), la eficacia de un banner oscilaba entre el 0,1% en Europa y el 0,14% en la América Latina. Es decir, de cada 1.000 visitantes de una página en Europa, sólo uno hará clic en él.

Su escasa eficacia se ha definido como la ceguera del banner. El usuario ve que es publicidad y decide obviarlo. Tanto, que ni siquiera lo ha visto en la página cuando se le pregunta expresamente después de haberla visitado.

El grupo Nielsen Norman ha avanzado más en el estudio de los problemas de construcción de los banners. De sus conclusiones se pueden extraer unos principios de actuación para aquellos banners no publicitarios que se emplean en la propio sitio web:

  • Estático. Evite las animaciones. Cuanto más se mueven los banners, mayor es la identificación del banner con publicidad. Y, por lo tanto, mayor la ceguera del usuario.
  • A la izquierda. Cualquier elemento con entidad propia situado a la derecha tiene menos visibilidad que si se hubiera situado a la izquierda. En la columna de la derecha es mejor ubicar menús accesorios o auxiliares al contenido que se está visitando.
  • Que no condicione la interfaz. La ubicación del banner no debe perjudicar la situación habitual de los botones y enlaces de la interfaz del sitio. Estos deben aparecer siempre en el mismo lugar para mantener la cohesión de la experiencia de usuario. El banner debe situarse siempre fuera de estos ámbitos reservados a la utilidad de navegación.
  • Si es un botón, que parezca un botón. Si el banner es simplemente un botón que dirija a una página web, debe tener el aspecto visual de un botón. Y, además, debe haberse diseñado dentro del estilo visual de la interfaz del sitio, con muy leves diferencias. El banner será un elemento móvil de la interfaz, que puede aparecer o desaparecer.
  • Con texto, sin símbolos. El test de Nielsen Norman, realizado en Londres en el mes de enero, propuso a visitantes de una página de Siemens que localizaran una oferta. Ésta destacaba con el término “£100” el reembolso de 100 libras por la compra de una lavadora. Sin embargo, ninguno de los usuarios sometidos al test fue capaz de encontrar la oferta porque no estaba explicada con texto. Por lo tanto, el usuario busca “oferta” o “descuento” como palabras escritas, y le cuesta más descodificar los símbolos de la moneda y la cifra o, simplemente, una fotografía escasamente icónica del producto ofertado.
  • Sin amontonar. Los banners son más eficientes si se distinguen como una isla dentro de un espacio diáfano. Un exceso de oferta visual reduce aún más su visibilidad. El minimalismo en el diseño es mucho más eficaz.