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“Corregir el funcionamiento de formularios con herramientas de estadísticas”, noticia en Interdixit

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Noticia: “Corregir el funcionamiento de formularios con herramientas de estadísticas” de la sección Tendencias

Corregir el funcionamiento de formularios con herramientas de estadísticas

Los formularios tienen una vida propia y casi autónoma en las páginas web. Son un compartimento prácticamente estanco en el que el usuario interactúa y del que sólo se conoce su resultado si es positivo. El administrador de un website ignora cómo operan los visitantes y los errores que pueden producirse y frustrar la experiencia de navegación y, por lo tanto, la venta, la suscripción o la oportunidad de negocio abierta. El uso de una opción avanzada de la herramienta de estadísticas permite conocer con detalle qué sucede dentro de la etiqueta form.

Para que funcionen correctamente, los formularios deben ser escuetos y claros. La decisión de uso por parte de los visitantes de la página web es directamente proporcional al menor número de datos que se soliciten al usuario. A menor número de campos, mejor respuesta.

Este criterio debe extenderse también a los datos de cumplimentación obligatoria. Salvo en casos de necesidades de servicio de un producto, de facturación o, incluso, legales, la mayoría de las veces un formulario es útil y atractivo para el usuario si le exige únicamente su nombre y un e-mail, y el resto de campos son opcionales. No hay que olvidar que el uso de un formulario es la opción que permite un cierto anonimato y el ahorro de tener que dar mayores explicaciones. Si el visitante deseara un contacto mayor con la organización propietaria de la página web, enviaría un e-mail personal o llamaría por teléfono.

Datos estructurados y captchas
Cuando se requieren demasiados datos que, además, no son de obligada entrega, el formulario pierde atractivo para la captación de usos y refleja que la organización que lo explota tiene un grave problema de gestión con un CRM (instrumento para la administración de los contactos comerciales) erróneo o con una política comercial que no ha entendido el funcionamiento de Internet.

Los datos estructurados (calle, número, código postal, edad, cargo…) si son necesarios y obligatorios deben solicitarse en bloques con un orden lógico. Sólo así se pueden superar las reticencias del usuario.

Siempre, en todos los casos, se advertirá de errores en la cumplimentación de los campos —la progresiva implementación de HTML5 en los navegadores, como hace ya Firefox, será de una gran ayuda on the fly—, de los formatos que estos deben tener y del éxito de los envíos, que debe mostrarse siempre en el mismo marco de visión que tiene el usuario cuando rellena un formulario.

Algunas aplicaciones de Ajax que proporcionan autorelleno o selecciones múltiples pueden ser útiles, si son no obstructivas y permiten la accesibilidad. Los captcha, que se han popularizado por su facilidad de implantación para diseñadores y programadores que adaptan CMS, son absolutamente innecesarios si la programación del formulario es de calidad. Si es posible prescindir de ellos, mejor. Son una barrera más para el usuario.

Detección de errores
Un formulario puede fallar por múltiples causas. El usuario ha introducido más caracteres de los debidos en un campo, no ha escrito correctamente una dirección de correo electrónico, ha olvidado activar la casilla de aceptación de la política de protección de datos, no ha seleccionado una opción obligatoria en un menú desplegable, los menús desplegables autovinculados con javascript han fallado, las instrucciones eran demasiado generales o demasiado embrolladas, o tenían una letra pequeña, y el visitante se encuentra con que el formulario, pulsando el botón de envío una y otra vez, no parece que funcione. O lo que es peor, parece que ha funcionado pero no lleva a ningún lugar.

Utilizando las funciones de eventos que ofrece la mayoría de los servicios on line de estadísticas se pueden asignar acciones de javascript transparentes para el usuario para los dos efectos posibles: error o éxito. Si se trata de un éxito, el evento de javascript anotará en las estadísticas un registro de envío.

Si se trata de un error, el evento puede pasar códigos indicando el tipo de error o casilla en el que se ha producido y se activaría al mostrar en pantalla las indicaciones pertinentes para el usuario. Posteriormente, desde las estadísticas sería posible separar los códigos numéricos para ver dónde se produce un mayor número de errores e intentar corregir el diseño o la programación.

El error más frecuente
Este mismo sistema puede utilizarse para detectar un error muy frecuente por el que los formularios dejan de funcionar: el cambio en la dirección de correo en el que se recibían. Muchas veces los cambios de personal o las reorganizaciones internas y cambios de proveedores tecnológicos suponen modificaciones de cuentas de correo o pérdidas de claves de los correos y los mensajes de los formularios llegan a buzones que nunca serán revisados. Y tanto el usuario como la institución permanecerán en el convencimiento de que todo funciona bien.