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“El 25% de las visitas no pueden ver webs con diseño ‘responsive’”, noticia en Interdixit

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Noticia: “El 25% de las visitas no pueden ver webs con diseño ‘responsive’” de la sección Tendencias

El 25% de las visitas no pueden ver webs con diseño ‘responsive’

La cuarta parte de las visitas que se producen a webs con diseño responsive, autoadaptable a la anchura de dispositivos móviles y de sobremesa, no consiguen ver la interfaz correctamente, según ha advertido Google. Los elementos se descolocan y se mueven en la página web convirtiéndola, la mayoría de las veces, en ilegible.

La advertencia del buscador se fundamenta en visitas reales y no en porcentajes de usuarios potenciales. Según indica, la mayoría de los problemas se producen en usuarios con ordenadores de sobremesa que utilizan navegadores que son incapaces de leer la codificación del diseño responsive.

Esta tendencia de diseño pretende ofrecer un contenido legible en equipos de sobremesa y en dispositivos móviles como tablets y smartphones, utilizando una estructura flexible y líquida, de modo que automáticamente el contenido se adapte a las anchuras disponibles en cada pantalla. La filosofía y técnicas han sido definidas por Ethan Marcotte, autor de Responsive web design, en el que hace hincapié en el uso de media queries de la especificación CSS3, selección de hojas de estilo mediante javascript, diferencias entre la medida dip (píxel de referencia) y el píxel, y características de la resolución de pantalla en los distintos dispositivos.

El objetivo es lograr que el contenido sea legible y que no aparezcan en teléfonos móviles y tablets barras de scroll horizontales y se ha convertido en una tendencia pujante de diseño. Sin embargo, Google advierte de su fracaso actual y de que compromete el rendimiento de velocidad de las páginas que implica la carga de este tipo de diseño.

¿Cuándo utilizar un diseño ‘responsive’?
El diseño responsive está desaconsejado para sitios web con menús largos y submenús con uno o más niveles. Por regla general, los menús secundarios se cargan al final del contenido de la página y el usuario nunca llega a tener conocimiento de en qué lugar de la página se encuentra.

También es desaconsejado cuando la página tiene listas de elementos muy largas o mucho contenido, muy o nada estructurado. La página tendría una longitud imposible de asumir.

Puede ser una solución para webs muy pequeñas, con no más de media docena de páginas y sin formularios complejos. También puede ser una solución para contenido seleccionado de grandes websites, con el fin de ayudar a los usuarios de dispositivos móviles.

Hay que tener en cuenta, además del tamaño en número de páginas del website y del volumen de contenido, el tipo de dispositivo móvil que utilizan los usuarios habituales. Algunas versiones de smartphones son absolutamente incompatibles con esta modalidad de diseño.

Y debe considerarse el uso que hacen los usuarios de los teléfonos móviles, muy distinto a la navegación con tablets como iPad.

Generalmente el usuario de teléfono móvil navega buscando un dato que requiere con urgencia y que no retendrá o que no necesitará más tarde: un número de teléfono, una dirección, una característica de un artículo a la venta… Difícilmente utiliza el navegador de internet del teléfono para realizar una transacción (compras, operaciones bancarias…).

Si la información que se facilitará tiene que ser más detallada, resultará más práctico realizar una app para el sistema operativo del teléfono móvil, que ofrecerá un resultado eficiente y controlable del uso, sin hipotecar formatos, direcciones URL, optimizaciones de contenido SEO y otros recursos a una tendencia de diseño.

Alternativa: HTML5 semántico y estructurado en bloques
Por regla general, la mayoría de los usuarios pueden ver correctamente páginas web programadas con HTML5 estándar desde cualquier dispositivo. Si se ha construído semánticamente y con bloques muy definidos, los usuarios de iOS y de Android podrán, con un par de toques de dedo en cada bloque, ampliarlo y leer el contenido en sus dispositivos sin que éste se descoloque o rompa.

La única precaución lógica es diseñar con espacio para que quepa la yema de los dedos, donde los botones parezcan botones y los enlaces se identifiquen con claridad y en el que haya desaparecido el efecto rollover (:hover y :focus en CSS).

El usuario puede acceder a la totalidad del contenido disponible en la página, y a todos los menús en toda su profundidad, sin perder la situación en la que se encuentra y leyendo aquello que le interesa pellizcándolo en pantalla.

Las páginas pesan menos, requieren menos recursos de servidor y de ejecución en el teléfono móvil, consumen menos ancho de banda de los planes de telefonía 3G y la producción resulta más económica.