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“El error 509 y cómo evitar morir de éxito por salir en televisión”, noticia en Interdixit

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Noticia: “El error 509 y cómo evitar morir de éxito por salir en televisión” de la sección Tendencias

El error 509 y cómo evitar morir de éxito por salir en televisión

Imagen típica de un error Status 509
Imagen típica de un error Status 509

Se ha convertido en un fenómeno habitual. En los últimos diez días, alguien de nuestro entorno se habrá encontrado con un error 509 cuando intenta acceder a una URL nombrada en televisión. Es la otra cara de la moneda del uso de dispositivos móviles para navegar por Internet: una afluencia masiva y coincidente en el tiempo capaz de abatir un sitio web.

El estado 509 (bandwidth limit exceeded) significa que el volumen de transferencia contratado con el proveedor de alojamiento se ha superado. Incluso los márgenes adicionales que algunos proveedores suministran. Y el sitio web ha sido retirado de forma automática, frustrando el interés de los miles de usuarios que pretenden acceder y perjudicando el posicionamiento del dominio. Especialmente si la caída se prolonga.

Algunos estudios de Google y de Twitter han incidido en el altísimo porcentaje de usuarios que utilizan su tableta mientras ven sus programas favoritos de televisión. Más del 70% de los propietarios de un iPad consultan su correo, participan en redes sociales o, simplemente, buscan en Google el sitio web del restaurante citado en el programa de televisión, de la empresa nombrada en las noticias o del concursante en un reality.

Esas visitas, multiplicadas por miles, consumen todo el ancho de banda contratado en el servidor de alojamiento y hacen caer la web. La retirada suele producirse por avalancha y en pocos minutos, de manera que la advertencia automática que suelen enviar los proveedores cuando se ha alcanzado un nivel de consumo preocupante —más de un 80 o 90% de la capacidad contratada— suele llegar por correo electrónico cuando es demasiado tarde.

Identificación del problema y soluciones
Un sitio web es para exponer la marca (personal, comercial o institucional). Y estar expuesto implica que se hable de la marca, especialmente en los medios de comunicación de masas. Una gran compañía puede tener cubierta sobradamente su expectativa de transferencia de datos, pero una panadería de barrio, probablemente no. A ésta, con un paquete mínimo de alojamiento le basta.

Pero puede suceder que sea protagonista involuntaria de las noticias del día, y el paquete no cubra la demanda de transferencia de los televidentes. Y acabe cayendo.

El problema es una cuestión de precio y no excesivo. Muchas veces la diferencia entre desaparecer cuando más publicidad se puede hacer y estar presente es una inversión de 50 a 100 euros más anuales.

Cuando se escoge un hosting es importante que éste disponga de alertas mediante llamada telefónica o mensajería SMS, porque de esta forma es posible responder con rapidez en días y horarios poco oportunos. Una conexión a Internet y una tarjeta de crédito solucionarán el problema.

Si sólo se reciben alertas por correo electrónico, es muy posible que no se consulte el buzón hasta el día después del desastre, si es laborable.

También es conveniente disponer de un margen del 40 al 50% de volumen de transferencia mensual contratado sin consumir. Ese porcentaje será el colchón que permita asumir una afluencia masiva y concentrada en unas pocas horas. Y aún así, puede ser insuficiente.

Algunos proveedores no cortan el suministro. Directamente advierten de que empiezan a cobrar por unidades de GB adicionales. Es una gran ventaja, porque el sitio no desaparece, pero resulta más caro. Si se advierte una situación de transferencia masiva, es mejor contratar un paquete adicional de transferencia para cubrir la eventualidad, que se resuelve en pocos minutos y puede ahorrar unos cientos de euros.

Es cuestión de planificación previa, en función de los consumos habituales, y de preocuparse inmediatamente si la marca, organización, institución o cualquier trabajador es citado en televisión.