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“El futuro inmediato de la web: el contenido que te persigue”, noticia en Interdixit

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Noticia: “El futuro inmediato de la web: el contenido que te persigue” de la sección Tendencias

El futuro inmediato de la web: el contenido que te persigue

Gráfico de intereses para un cover de Queen
Gráfico de intereses para un cover de Queen

De un modo u otro, todos los grandes servicios de Internet, desde buscadores a redes sociales, tienen una ficha de cada usuario con sus intereses. En ésta se acumulan datos tomados en la mayoría de los casos sin consentimiento donde se reflejan veces, fechas y temas que el usuario ha consultado en Internet. El futuro más inmediato en la Red es la explotación de estos datos para ofrecer en todo momento el contenido que pueda ser de interés al navegante. Algunos, además, abogan por unificar los distintos “gráficos sociales”, fichas de intereses de los usuarios, para que en todo momento y cualquier operador de Internet pueda ofrecer contenido que resulte útil.

Los datos se obtienen por la navegación habitual. Twitter, Facebook, Google y un largo etcétera de servicios on line van guardando esos datos asociados a una única persona. Conservan el dispositivo de navegación, la localización geográfica, los idiomas utilizados, las versiones de software, los clics/temas de interés, las fechas y horas y la duración de las visitas.

Google lo capta siempre en todos sus servicios y siempre que el usuario tenga una cuenta abierta y disponible para cualquier utilidad que ofrezca. Facebook también, pero además lo capta de todos los websites que incluyen el código META og, que vampiriza los datos de los visitantes sin ser advertidos. En el caso de Twitter, los micromensajes pueden ser identificados, contabilizados e inventariados por temáticas, de modo que empresas de localización de líderes de opinión, como Klout, pueden establecer los temas de interés para cada usuario, esté o no dado de alta en sus servicios.

El internauta, perseguido por sus intereses
Otras empresas, como Gravity, están ofreciendo un servicio de contenidos sindicados para ubicar en cualquier website que tiene la única intención de elaborar el más sofisticado “gráfico social” de los visitantes de blogs y portales, tal y como detallan minuciosamente en su blog-laboratorio.

Con estos datos, en el futuro, cualquier navegación presentará siempre los contenidos por los que el usuario ha mostrado más interés.

Por ejemplo, un internauta desea cambiar de automóvil y visita las páginas de varias marcas, estableciendo, inadvertidamente y como principal interés, el ámbito del coche particular. Si después entra en unos grandes almacenes, podría recibir en pantalla ofertas de artículos para el automóvil en la Home o en los reclamos de targeting en todas las páginas. Si entra en una librería on line, se le ofrecerían por defecto libros de mecánica. Y si entra en una tienda de música on line, aquella que fuera clasificada para conducir o escuchar en carretera sería la que se le ofrecería en primer lugar.

El objetivo es facilitar la experiencia de usuario para que encuentre aquello que interesa con la menor interactuación posible. Sin embargo, otros expertos apuntan a ejemplos que pueden perjudicar la experiencia.

Supongamos que el usuario es un gran consumidor de pornografía, incluso en las más sofisticadas y perversas tendencias. Y que éste es contratado para un trabajo temporal en una empresa, en la que su continuidad dependerá de su rendimiento y actitud. Si al llegar a su puesto de trabajo, se identifica con su login y no hay filtros preestablecidos, su terminal se llenará de invitaciones al sexo y la pornografía, poniéndole en evidencia ante sus contratantes y compañeros de trabajo.

Otro ejemplo que supondría el cambio de una actividad de marketing on line push por otra pull, utilizando la televisión por Internet: un internauta consulta en Google sobre enfermedades venéreas y su tratamiento médico y al regresar a casa se sienta en el sofá con su pareja para ver la televisión por Internet de Google (o de Apple parece que en un futuro no muy lejano) y en pantalla empiezan a aparecer anuncios de medicamentos, consultorios especializados, spots de libros sobre conductas sanas sexuales, profilácticos y consultores matrimoniales o seminarios religiosos de adúlteros arrepentidos. Ante esta situación se verá prácticamente obligado a dar explicaciones a su pareja.

Fallo del filtro de la burbuja informativa
La explotación de los datos de navegación para la creación de un “gráfico social” en el que se dibujen las conexiones sociales con los intereses del internauta y su explotación posterior en la oferta activa de contenido es una demostración más de lo que Eli Parisier denomina el fallo del filtro en la burbuja informativa. Parisier (The filter bubble, 2011) critica que la tendencia de los grandes proveedores de servicios de Internet es mantener al usuario en una burbuja en la que sólo ellos suministran contenidos válidos, de modo que el navegante ignora todo aquello que no encuentra en Google, que no recibe por Facebook o Twitter y que los grandes medios de comunicación on line han obviado, creándose una realidad falsa y reducida, que lo convierte en alguien muy fácilmente manipulable. La burbuja es tan grande como intereses tenga y tan reducida como los suministradores de información deseen.

Pese a la realidad y crudeza de la crítica de Parisier, los programadores que están trabajando en “gráficos sociales” empiezan a estudiar —la primera conferencia es la próxima semana en Nueva York— un estándar abierto de los datos obtenidos para compartirlos y que el contenido responda siempre al interés demostrado por el usuario de internet, visite lo que visite.