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“Herramientas para introducir contenido sobre fotografías”, noticia en Interdixit

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Noticia: “Herramientas para introducir contenido sobre fotografías” de la sección Tendencias

Herramientas para introducir contenido sobre fotografías

Imagen de Nueva York comentada con Thinglink
Imagen de Nueva York comentada con Thinglink

Mostrar una imagen estática que se ilumina con un puñado de botones y etiquetas se ha puesto de moda en Internet. Permite introducir más contenido en la pantalla, favorece el factor gaming del usuario y, según los estudios estadísticos, ofrece una buena respuesta para la transmisión de mensajes. Cada día surgen nuevos servicios con adaptaciones para dispositivos con pantallas táctiles. Son un éxito, pero no todas sus funcionalidades compensan sus desventajas.

Los procedimientos de etiquetado de elementos fotográficos, más o menos simples, han existido desde hace años, tanto con tecnología Flash como con JavaScript. El uso de Flash respondía a un concepto de aplicación en pantalla, como los juegos o los primeros interactivos en CD-ROM en los que no había navegación por páginas ni espacio más allá de los 800 x 600 píxels de la pantalla.

El primer uso profesionalizado de JavaScript (Ajax) surgió en las apis de los servicios online. Google Maps, por ejemplo, utiliza etiquetas en los marcadores. No resulta difícil generar nuevos marcadores e incluir enlaces externos, información adicional o fotografías. Las etiquetas se activan al hacer clic.

De forma paralela, hace pocos años, surgió el mismo método para el uso de aplicaciones publicitarias. Se enseñaba la fotografía de un salón, por ejemplo, y desde una aplicación el publicista etiquetaba los muebles para mostrar precios y enlaces.

Hoy, el método está disponible también en las redes sociales, para identificar sujetos en las imágenes compartidas, y como instrumento de adición de contenido operativo.

En este último caso, que empieza a extenderse a medios de comunicación online, se enriquece la imagen que ilustra o protagoniza el contenido. El autor o los usuarios generan marcas sobre la superficie de la imagen y en esos puntos introducen comentarios, anotaciones, fotografías, enlaces, vídeos o cualquier otro contenido adicional.

La operativa es muy simple, activando la programación desde un botón sobre las propias fotografías. Se utiliza para manuales de instrucciones, formación, enriquecimiento de las noticias o simple divertimento. Las principales herramientas en el mercado son Thinglink, Luminate y Stipple.

Un estudio hecho público por Thinglink indica que más del 5,7% de los usuarios activan los enlaces en las fotografías. El índice es 4 veces mayor cuando el comentario se despliega sobre la imagen. Por lo tanto, son herramientas muy potentes para transmitir contenido adicional.

Las contrapartidas
Sin embargo, no todo es tan práctico y eficiente.

  • Accesibilidad: El contenido que se incrusta en la página web por medio de estas aplicaciones es inaccesible. Aunque se muestra en el código fuente de la página —generalmente al final—, es un conjunto de párrafos que están referenciados a algún elemento que no se encuentra. Por lo tanto, aunque se pueda acceder al contenido, éste es inaccesible porque ha perdido la relación con el punto geográfico de la imagen que le daba sentido.
  • Usabilidad: Exige tener activado JavaScript para ver el contenido.
  • Control: Cuando se permite el comentario a usuarios (UGC), no se obtiene un completo control de aquello que escriban o con aquello a lo que enlacen. Los derechos de autoría, de propiedad intelectual, de reproducción y de intimidad están en riesgo, ocultos tras un icono en una fotografía. La revisión no resulta sencilla y complica el trabajo de los administradores del sitio.
  • Conectividad: Los navegadores tienen que cargar toda la programación en JavaScript, además del contenido extraordinario vinculado a cada imagen. Lo harán en todos los casos, incluso cuando el usuario no active ningún enlace. Además, en dispositivos móviles, los enlaces salientes se precargan en segundo plano para mejorar la experiencia de navegación. El problema no sólo supone una lentitud en la carga de la página, sino que puede consumir los bonos de conexión a Internet.
  • Propiedad del contenido. Las aportaciones, frecuentemente, no residen en el servidor propio. Se alojan en las instalaciones del servicio que propociona la interfaz. Por lo tanto, se pierde el control de la propiedad y de los cambios que el contenido pueda sufrir.

Aún así, un uso comedido de estas herramientas y una explicación detallada de qué contienen para favorecer su accesibilidad, sin abrirlas a UGC, pueden resultar una buena fórmula para enriquecer contenido visual.