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“La agonía de las palabras clave en SEO y el auge de los sinónimos”, noticia en Interdixit

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Noticia: “La agonía de las palabras clave en SEO y el auge de los sinónimos” de la sección Posicionamiento web

La agonía de las palabras clave en SEO y el auge de los sinónimos

Resultados de Google usando sinónimos
Resultados de Google usando sinónimos

La inversión en palabras clave con objetivos de posicionamiento cada vez es más inútil. Los costes cada vez son más elevados. Los riesgos, cada vez mayores. Y con mayor frecuencia los buscadores —Google y los demás— cambian las reglas del juego para impedir que un dominio obtenga la mejor posición en sus páginas de resultados para una palabra clave.

Como juez y parte, los buscadores penalizan el uso intencionado de palabras clave: keyword stuffing, spamlinking, textos ocultos, densidades desmesuradas respecto al resto del cuerpo informativo… Para estas empresas, las palabras clave son la materia prima de su negocio de venta de publicidad. Por lo tanto, la lógica indica que penalizarán siempre el uso no comercial de palabras que pueden vender a buen precio.

De ahí que cada vez tenga menos sentido invertir en las palabras que presuntamente —porque la fuente de información vuelve a ser el buscador— utilizan los usuarios para localizar productos y servicios en Internet. La mejor inversión, sin sorpresas, de mejora lenta y de resultados muy duraderos, es crear un buen contenido adecuado al tipo de audiencia que lo recibirá. Y emplear en él todas las expresiones o palabras clave normativamente correctas que los usuarios utilizarían para buscar el producto. Sinónimos, perífrasis y apócopes, jergas y argots, y cualquier coloquialismo serán más útiles para encontrar aquello que se busca.

Un ejemplo: el mejor resultado para palabras inexistentes
La ilustración que acompaña esta entrada es la prueba de que los sinónimos, aún sin que se encuentren en las páginas de destino, son una forma excelente de obtener el mejor resultado de un buscador.

La búsqueda se realizó en la sobremesa de una cena en la que se charlaba de cine. No se utilizó previamente el iPad para realizar ninguna búsqueda sobre cereales, movimientos, artistas, actores o cinematografía. No se empleó hasta la petición que refleja la imagen.

En el transcurso de la conversación, alguien se refirió a una película excelente (Desayuno en Plutón) que el resto de los comensales no había visto. Pero quien recomendaba la cinta, no recordaba el título. Así que intentó referirse a ella mediante su actor protagonista, Cillian Murphy, aunque nuevamente era imposible recordar su nombre.

En un proceso de asociación de ideas, recordó que había protagonizado una buena película de Ken Loach, y pensó que buscando en Google, a través del título, localizaría al autor y posteriormente Desayuno en Plutón, que era la referencia.

Pero tampoco se tenía muy claro el título de Ken Loach, así que se buscó por una parte supuesta del título: “mece el centeno”. Y Google ofreció correctamente el título buscado, tanto en español como en inglés: El viento que agita la cebada, sin que el verbo “mecer” ni el cereal “centeno” aparezcan en las páginas recomendadas. Ni siquiera en texto oculto.

El buscador realiza un análisis Latent Semantic Index para “mecer” y “centeno” y localiza las mejores aproximaciones en “agitar” y “cebada”, por lo que reduce el campo de búsqueda y puede ofrecer el resultado más adecuado.

En otras palabras: acierta en long tail para una búsqueda en la que ninguno de los términos está expresado en las páginas sugeridas, pero existe una cierta coincidencia semántica entre sus significados. Más eficiente, más económico y más duradero.