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“La evolución de GMail como soporte publicitario muy intrusivo”, noticia en Interdixit

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Noticia: “La evolución de GMail como soporte publicitario muy intrusivo” de la sección Tendencias

La evolución de GMail como soporte publicitario muy intrusivo

El cliente de correo de Google, GMail, ha cambiado en las últimas semanas. Ahora muestra las imágenes de los mensajes por defecto y clasifica automáticamente el correo entrante. Google dice que es para poner barreras a los spammers, pero, realmente, es para convertirlo en la plataforma que dé mejor visibilidad a la publicidad generada con contenido de Google+. Y, por supuesto, accediendo a los datos privados del usuario.

La característica más comentada de los cambios en los últimos días ha sido la activación automática de la visibilidad de imágenes en los mensajes de correo HTML. Para hacerlo, GMail ha decidido almacenar en caché todas las imágenes, con un impacto negativo para las campañas de e-mail marketing.

Los comercializadores de campañas de marketing por correo electrónico han puesto el grito en el cielo. Cada vez que se envía un mensaje, éste incluye una imagen invisible que carga las variables correspondientes al destinatario. Al abrir el mensaje, el programa cliente se dirige al servidor y transmite los datos de la apertura: hora y día, sistema operativo, dispositivo, versión del programa de correo, etcétera.

Si esta imagen se almacena en caché, los datos de recepción sólo se refieren a la primera apertura, y no a las sucesivas, alterando las estadísticas de la campaña, que se reducen considerablemente. Como contrapartida, el método de mostrar las imágenes siempre —se puede desconectar la opción— en los mensajes de correo permite contabilizar a aquellos usuarios que recibían el mensaje pero que ocultándolas escapaban a las estadísticas.

El programa de correo que lee el correo y actúa
Google ha indicado que los cambios son para reducir el impacto del spam en el correo electrónico. Pero poca incidencia tendrá. El spammer no cobra por mensajes abiertos, cobra por mensajes enviados y trabaja con centenares de miles o millones de una tacada. Esa es su ventaja competitiva.

La razón de GMail para mostrar las imágenes es la implementación de su nuevo sistema de publicidad +Post Ads, que permite convertir cualquier contenido de empresa en su red social Google+ en un formato publicitario que puede mostrarse en cualquier espacio de Internet: blogs y sitios web de la red Display, buscadores, sus redes sociales (YouTube y la misma Google+) y, por supuesto, la aplicación de correo electrónico GMail.

Para que sea posible, ha realizado otro cambio con la incorporación de pestañas y del apartado “Prioritario” en la bandeja de correo de GMail. Tras estos cambios en la interfaz se esconde una intromisión en la privacidad del correo.

GMail, ahora, clasifica y ordena todo el correo recibido de forma automática. Y lo hace en función de la frecuencia de envíos del remitente, de las palabras clave que contenga el cuerpo del mensaje, y de lo que el receptor haya hecho anteriormente con mensajes en los que coincidan las palabras clave y los remitentes: responderlos, reenviarlos, archivarlos, borrarlos o marcarlos como spam.

En otras palabras, GMail lee los mensajes y extrae conclusiones de comportamientos del receptor respecto a palabras clave. Con estos datos, podrá mostrar en el programa de correo publicidad procedente de Google+ tal y como hace con Adwords en buscadores. Siempre enseñará el mejor anuncio al destinatario más dispuesto a recibir el mensaje publicitario.

La diferencia fundamental es que no accede a información pública y abierta de forma universal en Internet. Accede a la información absolutamente privada que comparten, por medio del correo electrónico, dos personas. Y un anunciante, sin demasiado esfuerzo, podría llegar a inferir de qué se trata en la correspondencia cruzada de su audiencia, violentando todo derecho a la comunicación privada.