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“Nueva habilidad del desarrollador web: microgeolocalizador de conexiones”, noticia en Interdixit

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Noticia: “Nueva habilidad del desarrollador web: microgeolocalizador de conexiones” de la sección Tendencias

Nueva habilidad del desarrollador web: microgeolocalizador de conexiones

El último invento de Apple, iBeacon, del que tanto se hablará en los próximos días, es algo más que un sistema de pago mediante dispositivos móviles. Es un sistema de solicitud de conexión automática al teléfono móvil o tablet en función de su posición en el espacio: el pasillo de un supermercado, frente al surtidor de una gasolinera, cruzando el dintel de una tienda o subiendo al autobús. Cada localización del teléfono se convierte en una invitación a recibir información. Precios, catálogos u ofertas dependen de la posición, palmo arriba, palmo abajo, del portador del teléfono.

Apple patentó iBeacon a mediados del año pasado. Y el 16 de enero patentó un sistema de transmisión segura de datos de pago mediante iBeacon. De hecho, el invento recupera un desarrollo antiguo de Nokia sobre Bluetooth 4.0 (BLE, Bluetooth Low Energy) que estaba casi abandonado porque no se le encontraba utilidad. Apple lo ha reconvertido en un sistema de radiobalizas que proporcionan la posición de un teléfono móvil en un área limitada de influencia.

El sistema de Apple se fundamenta en unos pequeños aparatos (iBeacons) que actúan como radiofaros emitiendo su posición geográfica permanentemente. Cuando un dispositivo móvil con una aplicación receptora —ya existen una veintena para iPad e iPhone—, detecta la baliza, se identifican mutuamente y calcula su posición en el territorio mediante la distancia que les separa.

Con estos datos, identidad de la baliza y distancia, la aplicación del teléfono propone al propietario alguna acción: visitar una página web; ver el precio del producto; canjear un cupón de oferta; acceder a la explicación de un cuadro en un museo; activar una animación en realidad virtual sobre cualquier objeto; ver lo que tardará en llegar el próximo servicio de transporte urbano; pagar por acceder a un espacio sin aproximarse a la taquilla; encender las luces, abrir las persianas o conectar la calefacción al entrar en casa; y lo que se pueda llegar a imaginar.

Para el comercio y recintos en los que hay que pagar una entrada, la baliza permanece fija. Pero ya se imagina un iBeacon-llavero para no perder nunca las llaves o situado en un taxi en movimiento, lo que permitirá llamarlo desde el móvil desde que el vehículo entra en el área de alcance, estimada en unos 70 metros.

Competencia de los sistemas NFC
Las utilidades de iBeacon son parecidas a las de NFC (Near Field Communications), especialmente cuando se piensa en la posibilidad de pagos mediante el teléfono móvil. Pero la filosofía es totalmente distinta. NFC es un chip situado en las etiquetas de los productos que, al acercar a unos centímetros el teléfono móvil, proporciona información del artículo: precio, página web, ofertas, testimonios, etcétera. También permite el pago pasando el teléfono por encima de un receptor o entrar en un autobús pasando el teléfono por un lector.

Las diferencias son tecnológicas y de precio, y condicionan los modos de uso:

  • Con BLE el usuario no tiene que aproximarse a unos centímetros de la etiqueta o del dispositivo de cobro. Puede estar a 60 metros y se le habrá cobrado. Resulta idóneo para grandes aglomeraciones de personas. La información geolocalizada, además, está vinculada a la zona de exposición y no al artículo.
  • - Sostenibilidad: un iBeacon BLE tiene un precio de 20 a 35 dólares y su batería dura dos años, cubriendo áreas de hasta 70 metros. En Estados Unidos, después de unos meses de pruebas de Apple en 200 localidades, ya se están comercializando en paquetes por menos de 10 dólares la unidad. Las etiquetas NFC, aunque no requieren energía, tienen un coste de unos 0,60 dólares cada una. Aunque se reutilicen, un pasillo de supermercado atiborrado de productos requerirá centenares de etiquetas, a las que se debe asignarse contenido de forma individual.
  • Propagación: BLE está disponible en los iPhones desde la versión 4S. Y también lo está en los iPad, Mac e iPod. También lo está en el sistema Android, en Windows8 y en Blackberry. NFC, que requiere un chip específico en el dispositivo móvil, no está disponible en ningún aparato de Apple.
  • Privacidad: BLE pierde en este aspecto. Un dependiente o un guardia de seguridad de un espacio lleno de iBeacons puede ver en su pantalla dónde está cada teléfono móvil en cada momento, registrando sus intereses, duración de la visita, acciones… Aunque el usuario no responda a las llamadas que su teléfono le hace sobre su entorno inmediato, la conexión se produce y el administrador del área geográfica sabe quién y qué ha hecho. Con NFC sólo se activa a petición del usuario.

Nueva aptitud del desarrollador web
Las aplicaciones iBeacon se activan por eventos producidos en el desplazamiento del teléfono móvil y afectan a zonas territoriales. La información u oportunidad de acción online que se ofrezca al usuario dependerá de la identificación exacta de la zona en la que está. Es decir, si se encuentra en el supermercado en el área de chocolates, el evento debe llevar a información sobre chocolates, no sobre zapatos. Por lo tanto, deberá trabajar sobre el territorio de exposición en cada establecimiento con una cinta métrica y la identificación de cada una de las balizas iBeacon.

Sólo así aprovechará todo el potencial tecnológico consiguiendo una experiencia de compra única.