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“Puntos de la revisión anual del sitio web corporativo”, noticia en Interdixit

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Noticia: “Puntos de la revisión anual del sitio web corporativo” de la sección Proyectos en curso

Puntos de la revisión anual del sitio web corporativo

Con el verano encima y una cierta reducción de la actividad nunca deseada, se puede aprovechar el momento para realizar una revisión intensa del sitio web corporativo. Este análisis interno debería ser obligatorio cada año. Sirve para determinar las necesidades futuras a corto y medio plazo y descubrir posibilidades de mejora. Se resume en 5 puntos de revisión.

Cualquiera, sin conocimientos técnicos, puede dedicar una tarde —o varias— para descubrir aquellas lagunas y oportunidades que se esconden en el sitio web. La recomendación es que la tarea no se ponga en manos de quien se encargue habitualmente del sitio web, porque tendrá una visión sesgada tanto de la realidad como de las decisiones históricas que han llevado al punto actual.

1.- Funcionamiento general
Lo primero que hay que hacer es probar que todo funciona correctamente. Habrá que revisar que todos los enlaces se dirigen al sitio correcto y que se abren con rapidez. Que el aspecto general es bueno, sin cambios extraños en las formas de las letras, colores sorprendentes o imágenes y vídeos aparentemente fuera de su lugar. Debería probarse primero con un navegador WebKit (Chrome o Safari), después con Explorer. Adicionalmente se probará con Firefox —si con WebKit se ve bien, prácticamente no será necesario— y con un dispositivo móvil.

Se deberá comprobar que las API —servicios online externos— funcionan correctamente: mapas de Google, integración de redes sociales… Twitter, por ejemplo, ha cambiado su API y numerosos servicios están caídos desde el día 11.

También hay que comprobar que los formularios del sitio web —todos y en todos los idiomas— funcionan y se reciben correctamente. La crisis trae, a veces, cambios de proveedor de alojamiento, que suponen la desaparición de las cuentas de correo que sólo están vinculadas al sitio web. También, a causa de la crisis, determinado personal abandona la empresa. Y a sus cuentas personales se dirigían los formularios. Hay que detectarlo ahora.

2.- Contenido
Revisión de que el mensaje es consistente y no se contradice de unas páginas a otras. Un precio es el mismo en una página y en la tabla de resumen. Las características son idénticas en un idioma y otro.

Hay que detectar el contenido obsoleto o que ya carece de sentido y parece vigente. Habrá que eliminarlo.

Se debe revisar urgentemente la forma de contacto: ubicación en mapas, direcciones postales corporativas, de correo electrónico y números de teléfono. Deben ser todos vigentes.

También se pude aprovechar para revisar el árbol de tags del sitio. Habría que revisar cuántas etiquetas faltan y qué páginas destacadas deberían tener una etiqueta nueva.

3.- Actualizaciones obligatorias
Cada año hay que adaptarse a un nuevo entorno normativo. Lo último ha sido la limitación de cookies. Es decir, un usuario debe dar su consentimiento al uso de cookies por parte del sitio web para navegar por él (no en todos los casos). La inmensa mayoría de sitios todavía tienen que adaptarse a esta legislación. Hay que hacerlo cuanto antes mejor.

Revisar las cookies es tan sencillo como buscar en las preferencias del navegador el almacenamiento de datos de navegación (o cookies o galletas) y hacer una búsqueda del nombre del dominio del sitio web. Si se encuentra, malo. Habrá que consultar si se necesita reprogramar las cookies.

También es conveniente revisar los avisos legales, la validez de los sistemas de accesibilidad, la política de protección de datos y los sellos de estándares tecnológicos que pudieran haber caído en desuso.

4.- Identificar el obstáculo interno
Un sitio web, a veces, se convierte en coto privado de reinos taifas que se han hecho fuertes en él y que se convierten en una barrera para mejorarlo. Puede ser el departamento informático, a los que sólo interesa que las cosas funcionen, no que vendan más o que comuniquen mejor. Puede ser el departamento de diseño, al que sólo interesa que todo quede bonito y plantea problemas para añadir ciertos contenidos. O el departamento de Marketing, que toma toda la información corporativa como una tienda online.

También puede haber un reino taifa exterior. El proveedor de una API limitada y bloqueada o el estudio de diseño web externo, que se oponen a cambios que son incapaces de hacer.

Identificar la barrera será la mejor forma para enfrentarse a ella.

5.- Examinar la competencia
Lo más simple. Una vez se sabe qué se tiene que es propio, es hora de echar un vistazo a lo ajeno. Hay que ver qué hacen los competidores mejor y porqué. Qué se puede emular. Qué se puede mejorar.

Que los competidores sirvan de espejo donde mirarse.

Planificar
Tras los cinco puntos de revisión se tendrá un diagnóstico de qué cosas mejorar y qué cosas cambiar. Se podrá definir un calendario de actuación y limitar los presupuestos, si es posible, a los ámbitos más urgentes.