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“Soluciones para combatir las marcas blancas”, noticia en Interdixit

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Noticia: “Soluciones para combatir las marcas blancas” de la sección Tendencias

Soluciones para combatir las marcas blancas

Las marcas blancas monopolizan los canales de distribución
Las marcas blancas monopolizan los canales de distribución

La perversión del mercado que suponen las marcas blancas, con las que los vendedores monopolizan los canales de distribución, imponen los plazos de pago, establecen calidades y precios, y toman el control de la producción, obliga a aplicar soluciones de manual. En este contexto, las marcas tradicionales tienen que volcarse en promociones, invertir en modificaciones que hagan “nuevos” los productos y en revisar sus políticas de distribución y publicidad.

Lo que antes servía, ahora no. Las promociones deben ser verdaderamente espectaculares y de gratificación inmediata. Los concursos, sencillísimos; los premios suculentos; y las ofertas, simples y muy rentables para el consumidor.

Si se modifican los productos, hay que proteger el cambio y extenderlo con rapidez en el mercado para evitar que en cuatro meses las marcas blancas copien la transformación.

Hay que hacer el esfuerzo de valorar de nuevo la marca tanto con publicidad —interna y externa— como en los canales de distribución.

Y hay que replantearse la web corporativa como instrumento ofensivo frente a las marcas blancas.

Prescindiendo de los minisites y microsites de marcas, denominaciones comerciales y productos, hay que replantearse la web corporativa como elemento aglutinador de la información de la empresa fabricante. Los microsites de productos están orientados a la persuasión del consumidor y la generación de imagen del producto y buscan, generalmente, la espectacularidad, sacrificando cuestiones clave como la semanticidad y la accesibilidad que redunden en una conveniente indexación del website. Cumplen su función con eficiencia, tal y como los han diseñado las agencias de publicidad, y deben seguir subordinados al website corporativo, que es el que debe revisarse.

Convencer para vencer
El objetivo de un website corporativo, en este momento, es convencer para vencer. El objetivo consiste en explicar de forma meridiana aquello que distingue al fabricante, contrastando —dentro de la legalidad— sus propios datos con los de las marcas blancas, distinguiéndose por calidad, precio o prestaciones, y permitiendo que cualquier frase o expresión del website sea indexada por buscadores para que el consumidor pueda localizar con rapidez toda la información del producto.

Es el momento de las marcas tradicionales y de sus fabricantes. Un website corporativo debería:

  • Ser estándar, semántico, accesible, indexable por todos los buscadores, abierto a todos los usuarios de Internet, legal y confiable. No es necesario ser espectacular ni bellísimo, para esto están los microsites de los productos. Hay que ser sobre todo eficiente.
  • Ser flexible: que los cambios los pueda realizar cualquier administrativo; que se pueda crear, borrar, modificar, ordenar, ocultar cualquier apartado del website.
  • Ofrecer toda la información técnica de los productos. Hay que tener claro que no existen composiciones secretas. Todo está al alcance de todo el mundo y no hay porqué ocultar información que puede obtenerse en un laboratorio o en registros oficiales.
  • Ofrecer todas las garantías de proveedores y extenderla a clientes.
  • Ofrecer las más completas instrucciones de uso; además de los posibles usos alternativos.
  • Explicar minuciosamente los controles de calidad, aportando todas las certificaciones posibles.
  • Explicar detalladamente los procesos de producción.
  • Ofrecer tablas comparativas de características de productos propios frente a las marcas blancas. Resulta más factible si el fabricante es también productor de la marca blanca.
  • Informar de precios orientativos finales o precios recomendados.
  • Recoger todos los puntos de venta en los que puede adquirirse el producto.
  • Mostrar todas las piezas publicitarias correspondientes a cada producto (spots, cuñas, pósters, inserciones, banners…), presentes y pasadas.
  • Prestar apoyo a acciones de relaciones públicas: visitas a centros de producción, dossiers escolares, etcétera.
  • Apoyar acciones promocionales: ofertas, concursos, premios inmediatos…
  • Utilizar herramientas de marketing viral: enviar las páginas y contenidos por correo electrónico a otros usuarios.
  • Aprovechar las herramientas de bookmarking con el fin de extender la información por Internet y mejorar el posicionamiento en buscadores.
  • Aprovechar, si es posible, las redes sociales para fidelizar a los clientes: páginas de producto o grupos en Facebook, Tuenti, etcétera.
  • Responder de la forma más inmediata a cualquier tipo de eventualidad que se produzca respecto a un producto.

Más allá de utilidades puramente comerciales, un website tiene que cumplir hoy una misión básica de comunicación abierta a todos los usuarios, proporcionando una plataforma eficiente, rápida y económica de apoyo a la actividad de venta convencional. Interdixit ofrece servicios de consultoría que pueden aportar una nueva visión sobre esta situación. Consúltenos.